jueves, 20 de noviembre de 2008

Herto, el valle de los decapitados

El primer niño que nos vamos a encontrar aparece en un pueblo de Etiopía, su familia y él vivieron hace 158.000 años. Si te fijas en el mapa de África (el que tengas en casa), la mayor parte de los fósiles de los que hablamos habitaban en la misma zona.

La noticia apareció en la revista científica “Nature” en junio de 2003, en ciencia eso es como decir ayer mismo. Aunque los habían encontrado en el año 1997, pero antes de publicar un descubrimiento hay que hacer muchas comprobaciones, entre los científicos las mentiras y las tonterías no están muy bien vistas.

Al mirar en la variación genética en todas las poblaciones que viven hoy y en el estudio de los errores que han surgido en nuestro genoma con el tiempo, los biólogos moleculares han llegado a una conclusión: que somos una especie de menos de 200.000 años con origen en África. Un estudio reciente del ADN mitocondrial afina más y reduce a Tanzania y Etiopía los lugares de nuestro origen.

Antes de que nos perdamos voy a explicarte que es esto del mitocondrio, para que no te lies.

Ya sabes que la herencia genética pasa de padres/madres a su descendencia. Dentro de las células eucariotas, hay unos orgánulos (entes diferenciados con función propia) que se encargan de proporcionar energía desintegrando la glucosa, eso son las mitocondrias. La verdad es que el proceso es más largo, pero si quieres enterarte es mejor que hables con un biólogo... lo mio es las historia.

La cosa es que estos organulos pasan de las madres a hijas e hijos, pero lo más importante y útil en la investigación, este ADN no se recombina, de modo que solo por alguna mutación puede cambiar. Ahora entran en juego las matemáticas, que quieras que no parece que sirven para algo, en los cálculos estadísticos (extrapolaciones probables) parece que estas mutaciones pueden ocurrir cada 10.000 años. De modo que si tu ADN mitocondrial presenta un aumento en sus bases (unidad de medida) la mutación le ocurrió a una mujer, tu antepasada, hace 10.000. Si tienes dos variaciones, 20.000 años y así sucesivamente. Y ahora vas a alucinar.

Bryan Sykes un profesor de genética humana en el Instituto de Medicina Molecular de la Universidad de Oxford, que además es Decano de Wolfson College (Oxford) y fundador de la empresa Oxford Ancestors, realizo un estudio sobre el ADN mitocondrial de 15.000 mujeres europeas, y concluyo que todos los europeos (yo no entro ahí por lo que me toca de americano) descienden de solo 7 mujeres. Para contarlo escribió el libro “Las siete hijas de Eva

Además sus análisis confirman que estos siete clanes europeos proceden de uno, solo de uno, de los tres clanes genéticos que salieron de África y que han poblado todo el mundo. Por ahora, sin contar Australia donde aún no se han hecho estudios suficientes, sabemos que hay 14 clanes en África, 10 en Asia Oriental y 4 entre los primeros pobladores de América.

De modo que volvamos al poblado de Herto, por donde quizás paso la primera Eva. Esta a 230 km. De Addis Abeba, la capital de Etiopía, y que empezó a ser habitado hace como poco 158.000 años. De modo que este es el pueblo habitado más antiguo que se conoce, aunque el paisaje a cambiado mucho desde entonces. Al parecer esta gente vivía a orillas de un lago de agua dulce que se formaba cuando el río Awash se represara. En el yacimiento también aparecen fósiles de hipopótamos y cocodrilos. Allí han encontrado restos de una comunidad compuesta al menos por diez personas, de tres de ellas se han encontrado los cráneos que muestran las características humanas en el lugar correcto en el momento adecuado, uno de ellos es un niño de unos seis o siete años. Los han bautizado como Homo sapiens idaltu (que significa viejo/antiguo). A estos nuevos amigos los encontró el equipo del doctor en paleoantropólogia Tim White, que trabaja en la Universidad de California en Berkeley. El equipo esta compuesto por 45 personas de 14 países diferentes. No creas que es fácil encontrar fósiles, hay que tener mucha paciencia y un equipo formado por gentes que conocen disciplinas diversas, como geología (geógrafos) paleontólogos, arqueólogos (Historia), bioquímicos y paleobotánicos que conocen tan bien las plantas de ahora, que pueden decir cuales son antiguas porque no existen hoy. Además hay que contar con un laboratorio donde poder fechar los restos fósiles, en el caso de Herto se ha utilizado la técnica del argón radiactivo.

De los restos encontrados, el mejor conservado es el cráneo de un adulto de sexo masculino de unos veintitantos años, con los dientes muy desgastados por el uso, porque estas personas no solo los usaban para masticar la comida, sino también como apoyo para construir sus herramientas. Tiene algunas diferencias morfológicas (de forma) con nosotros, su cráneo es más grande y albergaba un cerebro de 1450 CC, y tiene la cara un poco más aplastada y con las crestas de la frente más pronunciadas, pero eso no es significativo porque bien mirado y a simple vista, no es lo mismo un sueco que un polinesio, y ambos son humanos.

El segundo cráneo de adulto tiene unas marcas paralelas al rededor de todo el perímetro (me encanta esta palabra) lo que muestra que se realizo un ritual fúnebre tras su muerte.

El cráneo de nuestro amigo menor esta totalmente roto, dividido en unas doscientas piezas. Pero no fue por una muerte violenta, no seas tremendista, lo que sucede es que al encontrar el yacimiento en un valle seco que bordea el río Awash, cerca del poblado de Herto, un lugar que se ocupa estacionalmente, solo vieron el cráneo de un hipopótamo, y no regresaron al yacimiento hasta 11 días después, para entonces las lluvias y las vacas habían hecho algunos cambios, y los 200 pedazitos estaban repartidos en un área de 400 metros cuadrados. En el mismo yacimiento han encontrado restos de otras siete persona, aunque de algunas solo aparecen los dientes. Y por ahora han encontrado 640 objetos todos tallados en rocas volcánica, hay hachas de mano, puntas de lanza e incluso gafas de protección para trabajar. Pero, ¿porque solo cráneos y dientes ? Esto puede parecer un poco macabro, por eso antes de empezar os voy a contar uno de los dos chistes que cuenta mi madre, la pobre es un poco rarita. Ahí va:

En un cementerio hay un europeo rezando delante de la tumba de su padre al que ha llevado flores, entonces llega un chino a visitar la tumba de al lado y deja un cuenco de arroz. El europeo entre indignado y sorprendido le dice al chino, “¡No pensara que va a levantarse a comer arroz!” a lo que el chino muy tranquilo contesta, “Claro, cuando el suyo se levante a oler las flores!”

Pues esto es lo mismo, costumbres culturales que a ellos les parecerían lo más normal del mundo, y si vieran lo que hacemos nosotros seguro que les parecería una barbaridad.

De nuestros amigos más antiguos solo se han conservado los cráneos, porque una vez muertos les cortaron la cabeza en señal de respeto. Es una practica mortuoria muy antigua, que viene de las culturas que veneran a sus antepasados, y entierran los cuerpos, pero limpian los cráneos para poder llevarlos de un lado para otro. Hacen eso porque creen que el alma esta en el cráneo... algunos antropologos creen que se comían el cerebro, pero eso no esta demostrado, pero si lo hacían seguramente era para que la sabiduría de la persona se quedara en la comunidad.

Nuestro pequeño amigo de Herto, al que no se si llaman de alguna forma porque no lo he encontrado, debió de morir por alguna enfermedad o herida, pero lo debían querer mucho, pues aunque era un niño y no tenían descendientes que pudieran venerarlo, igualmente completaron el ritual, y abrieron su cráneo por la parte posterior para sacar el cerebro, acelerando su conservación para poder transportarlo sin problemas. Sabemos de estas practicas porque las realizan pueblos tanto de Nueva Guinea como de América del Sur.

Cuando te enteras de estas cosas dan ganas de ponerse a escribir una novela, o el guión de una película, pero luego lo piensas bien y su vida debía ser muy tranquila, nada de persecuciones, ni espionaje, ni peleas... a menos que... hubiera caníbales cerca.

7 comentarios:

Laura dijo...

Hola Emma!!
Creo que lo haces muy bien, a los niños les gustara este tono con el que escribes, aunque inevitablemente se me ocurren unas cuantas cosas... Desagradables.
Ya tengo ganas de verlo publicado!!

Besos a todos

Laura dijo...

Por cierto, creo que deverias poner la foto que has añadido (la primera) en el libro... ¡Seguro que los niños se reirian!
Al menos yo me he reido...=D

Elvira dijo...

Vaya vaya, la verdad es que me estas sorprendiendo ¡nos hablas de mitocondrias! y yo que creia que tu y la ciencia erais incompatibles... ya veo que cuando hace falta , no es asi.
Y tiene razon Laura, me gusta el tono, gustará a los niños y a sus padres ¡incluso me he reido con el final!
Venga, que ya te queda menos, y por aqui ya hay quien espera leérlo.
Abrazos merecidos.
Elvira.

Sònia dijo...

Holaa!!
Es muy interesante y las fotos moniiiisimas! ajajja
Esta muy bien! Sigue así!^^

Meninheira dijo...

Me tienes enganchada! pienso comprar tu libro!
Además me has hecho reir, primero con lo de las 7 mujeres (pobres! cómo debieron de quedar!! :DDDD) y después con el chiste de tu madre :DDDDD


La genética es fascinante, ¿sabes que uno de los investigadores del yacimiento de Atapuerca era de la zona y mediante análisis genético encontraron que algunos de los restos encontrados eran antepasados suyos? :O

Un beso *

Daniela dijo...

¡Emma! qué divertido escribes, qué grata se hace la lectura. Es como un refresquito en medio de la seriedad del ADN mitocondrial ji ji
las imágenes están muy bien, de verdad dan risa!!

Meninheira dijo...

Enmanuel, te contaba en mi blog que lo de Atapuerca lo había oído en la tele, en algún documental sobre el tema o en algún telediario. Se trataba de uno de los principales encargados de la excavación, que era de la zona. Pero no recuerdo el nombre, aunque sí su cara de alucinado-contento, imagínate! encontrar a un antepasado de ese calibre :)

Un besito y gracias por la visita *